Prejuicios respecto del comportamiento organizacional

Las personas que carecen de comprensión de los sistemas pueden presentar prejuicios respecto del comportamiento, lo que los lleva a tener un punto de vista limitado en que se resaltan las experiencias que satisfacen a los empleados mientras se pasa por alto el sistema mas amplio de la organización y su relación con todos sus públicos.

Este problema es un reflejo de la visión de túnel, en que la persona tiene punto de vista limitado, como si viera a través de un túnel lo usara anteojeras. Tan sólo aprecia la vista limitada en el otro extremo del túnel, mientras que pasa por alto el paisaje circundante. Debe resultar evidente que la preocupación por los empleados puede llevarse a un grado de exageración tal que se pierda el propósito original de unir a la gente, es decir, lograr resultados organizacionales productivos para la sociedad. El comportamiento organizacional correcto ayuda al logro de los propósitos de la organización, pero no los sustituye. Quien hace caso omiso de las necesidades de los demás como consumidores de productos de la organización y se convierte en defensor de las necesidades de los empleados aplica incorrectamente los conceptos del comportamiento organizacional. Es un error suponer que el objetivo del CO reside simplemente en crear una fuerza laboral satisfecha, ya que dicho objetivo no se traduce automáticamente en nuevos productos y excelencia en el servicio al cliente. Quien presiona para obtener resultados en producción sin considerar las necesidades de los empleados aplica de manera igualmente errónea el comportamiento organizacional.

El comportamiento organizacional correcto ayuda al logro de los propósitos de la organización, pero no los sustituye.

Por añadidura, los prejuicios respecto del comportamiento pueden aplicarse de manera tan errónea que lesionen tanto a los empleados como a la organización. Algunas personas, no obstante sus buenas intenciones, a otras con tantos cuidados que los receptores de esos cuidados quedan reducidos a una indignidad dependiente e improductiva. Se vuelven conformes, no satisfechos. Encuentran excusas para el fracaso, en vez de asumir la responsabilidad por el éxito. Carecen de disciplina y respeto de a sí mismos. Tal como ocurrió hace años con la administración científica, los partidarios excesivamente diligentes de la preocupación por las personas pueden aplicarla de manera indebida, basta el punto de que se vuelva dañina.

Ley de los rendimientos decrecientes

El énfasis excesivo en una práctica de comportamiento organizacional puede generar resultados negativos, como lo indica la ley de los rendimientos decrecientes. Es un factor limitante del comportamiento organizacional de igual manera que en la economía.

En ésta, la ley de los rendimientos decrecientes se refiere a la cantidad cada vez menor de producción adicional cuando se agrega una cantidad de insumos mayor que la aconsejable a determinada situación económica. Después de cierto punto, la producción por cada unidad de insumo agregado tiende a ser cada vez menor. La producción adicional tarde o temprano llegaría a cero e incluso continuaría disminuyendo cuando se agreguen más unidades de insumo.

Un granjero que contrata un peón para trabajar 20 hectáreas de terreno podría duplicar la producción si agrega otro peón. Habría resultados similares si se duplica la fuerza laboral a cuatro personas; pero pronto se llega a un punto en que el aumento de la producción conforme se añaden trabajadores es cada vez menor. Tarde o temprano, la producción disminuye porque la cantidad de trabajadores es excesiva, se deteriora la coordinación y los cultivos terminan aplastados por la multitud.

La ley de los rendimientos decrecientes en el comportamiento organizacional funciona de manera similar. Afirma que al llegar a cierto punto los aumentos de una practica aconsejable producen rendimientos cada vez menores, que luego llegan a cero e incluso se vuelven negativos conforme se añaden mas incrementos. Este concepto implica que en cualquier situación dada, existe una cantidad optima de una practica aconsejable, como el reconocimiento o participación. Cuando se excede dicho punto, disminuye el rendimiento.

En otras palabras, que una practica sea aconsejable no significa que una mayor cantidad de ella sea mas aconsejable. Mas de algo bueno noes necesariamente bueno.

Los rendimientos decrecientes no solo se aplican a todas las situaciones humanas, sino que es un concepto tan amplio que resulta de uso general.

Los rendimientos decrecientes relacionados con diversos incentivos para alistarse en la marina estadounidense fueron tema de estudio en entrevistas con I 700 civiles del sexo masculino. Se ofrecieron incentivos diferentes: bonos de $1 000 o de $3 000, dos o cuatro años de estudios universitarios gratuitos, y 10 o 25% del sueldo base por rendimiento excepcional. Ninguno de los tres incentivos de mayor cuantía produjeron una disposición mas favorable para ingresar en la marina. De hecho, a los encuestados les pareció mas atractivo el bono de 10%, lo cual hizo que los investigadores llegaran ala conclusión de que no sólo mas noes necesariamente mejor, sino que “puede ser peor”.

Los rendimientos decrecientes no solo se aplican a todas las situaciones humanas, sino que es un concepto tan amplio que resulta de uso general. Por añadidura, el punto exacto en que una aplicación resulta excesiva varia con las circunstancias, si bien es posible llegar a un exceso casi con cualquier práctica o costumbre.

¿Por que existe la ley de los rendimientos decrecientes? En lo fundamental, se trata de un concepto de sistemas. Se aplica a causa del complejo sistema de las relaciones con mochas variables en una situación. Los hechos afirman que cuando existe una variable en exceso, incluso si es aconsejable, tiende a restringir los beneficios operativos de otras variables de manera tan considerable que disminuye la efectividad neta. Por ejemplo, la seguridad excesiva podría llevar a menos iniciativas y crecimiento de los empleados. Esta relación demuestra que la eficacia organizacional se logra no al maximizar una variable humana, sino al trabajar con todas las variables del sistema en forma equilibrada.

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